Las gafas o anteojos, son un instrumento óptico compuesto por una montura que soporta los cristales (lentes) de aumento, que se emplean para protección visual o para compensar defectos en la vista.
El cuidado gafas es de suma importancia para la conservación de la calidad de las mismas y un eficaz cumplimiento de su función.
Características y el cuidado gafas:
Los primeros cristales ópticos para gafas se fabricaron con vidrio, pero en la actualidad existen materiales más livianos y resistentes, como los cristales orgánicos y los de policarbonato.
Cristal mineral: son más duros ante el rayado, pero sensiblemente más pesados, y con escasa resistencia ante el impacto, por este motivo, se están dejando de usar. Su limpieza es sencilla, pueden lavarse con jabón neutro o limpiarse con una gamuza especial. Es importante evitar golpes y caídas en el cuidado gafas de cristal mineral.
Cristal orgánico: es un polímero de plástico, lo cual lo hace muy sensible frente a las rayas, aunque hoy en día existen tratamientos que le confieren mayor dureza. Son 50% más livianos que el cristal mineral, y por su resistencia resultan apropiados para niños y actividades deportivas. Su limpieza se realiza preferentemente en seco, con una gamuza especial. En caso de lavarlos, se colocan bajo el chorro de agua fría. Son más resistentes a la radiación ultravioleta, pero pueden deformarse, sobre todo si son expuestos al calor.
Cristal de policarbonato: son más delgados que los cristales orgánicos, son muy livianos y resistentes a los impactos, por lo cual son ideales para la práctica de deportes, y es utilizado en las ventanas antibalas.
Consejos para el cuidado gafas:
Uno de los aspectos más importante del cuidado gafas es la limpieza, que debe ser frecuente para que se mantenga la calidad de la visión. Unos cristales sucios, reducen la visión y causan daños a la vista. En la limpieza generalmente basta un paño suave o gamuza, dependiendo del material de los cristales y las monturas. Los cristales con tratamiento antirreflejo se ensucian más rápido, y deben limpiarse con agua y una gamuza, sin emplear jabón, o empleando un producto especial para estos cristales. En los cristales orgánicos, el polvo limpiado en seco actúa como abrasivo, por eso se recomienda el uso de agua.
Otro elemento a tener en cuanta para el cuidado gafas, es la conservación de las mismas. Debemos evitar apoyar los cristales cuando dejamos las gafas apoyadas en algún sitio, para evitar que se rayen. También debemos guardarlas en estuches rígidos cuando no las usamos, para evitar que se golpeen o aplasten y puedan romperse. Nunca debemos dejarlas cerca de una fuente de calor, o a pleno sol (dentro de un auto, o sobre un mueble), para evitar riesgos de incendio. Tampoco debemos secarlas con secador de cabello, esto las deformaría. No hay que utilizar alcohol para el cuidado gafas.