Como preparar Conservas
 
 
 

Como preparar Conservas

Como preparar Conservas

La presencia de microorganismos es ineludible en cualquier lugar donde el alimento se encuentre en abundancia, resultando imprescindible la puesta en práctica de estrictas condiciones de higiene.

Por sus características propias, algunos ingredientes precisan de sustancias tan irresistibles como el azúcar a fin de llevar a cabo su conservación, siendo especialmente aptos para ser consumidos con posterioridad como postres o dulces complementarios en la dieta.

Vamos a comenzar citando los recipientes y los útiles a emplear durante la confección de una receta destinada a convertirse en conserva.

A la hora de utilizarlos, es preciso que se encuentren perfectamente limpios, poniendo especial cuidado en todos aquellos que van a intervenir de forma directa en el almacenamiento, o que vayan a entrar en contacto con el alimento una vez esterilizado.

Aprende como preparar conservas

La eliminación de los microorganismos que puedan afectar a la calidad e integridad de una conserva, ha de ser una tarea escrupulosa ya que, en buena parte, de ella depende el resultado. Por la eficacia con que reducen al mínimo la presencia de estos gérmenes y la relativa sencillez que supone llevarlos a la práctica, los sistemas más empleados son la esterilización húmeda mediante olla a presión o autoclave, y la seca, sirviéndonos del calor desprendido por el horno. En el proceso de como preparar conservas intervienen a partes iguales la temperatura alcanzada y el tiempo que dura su aplicación.

De este modo, los microbios perjudiciales son eliminados y destruidos, al tiempo que se inactivan las enzimas causantes del deterioro de la fruta. En el primer caso, la conserva recién enfrascada y aún caliente (nunca llena hasta el borde) se cierra de forma hermética sin aplicar demasiada fuerza. Por ejemplo, las tapas a rosca deben ser apretadas totalmente para luego aflojarlas un cuarto de vuelta. Continuando con el método de como preparar conservas , se pone en el fondo de la olla un difusor de calor, que puede ser cualquier soporte metálico o de madera que evite el contacto directo del cristal con la base de la olla, situando también elementos que impidan posibles roturas entre frascos, como listones de madera o paños de tela.

Luego, se vierte agua caliente en el interior hasta cubrir la base de los frascos (cinco centímetros aproximadamente), y se cierra la olla, sometiendo el conjunto entre un mínimo de cinco minutos y un máximo de diez a una temperatura de 115°C o a una presión de 2,25 kg . Si optamos por el empleo del horno, mientras lo calentamos a una temperatura de 150°C , cerramos los recipientes, que no deben estar completamente llenos, sin apretar en exceso.

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Los colocamos de pie sobre la bandeja del horno, protegiendo su base con un difusor y procurando que no entren en contacto directo. Los introducimos durante media hora si la cantidad de conserva en su totalidad no supera los 2 kilogramos , alargando este tiempo a quince minutos más si llegamos a los 5 kilogramos . Finalmente, los sacamos del horno, apretamos las roscas y los cierres, y dejamos que se enfríen en un lugar templado, colocándolos en posición invertida. Con este procedimiento, conseguiremos hacer el vacío, evitando la presencia de aire en la parte superior del tarro cuando los almacenemos en la posición correcta.

Si no disponemos de tapas de cierre hermético, podemos taponar los frascos con parafina. Este es el método tradicional de envasado, empleado desde que el vidrio es utilizado como recipiente. Consiste en aprovechar la capacidad selladora de la cera para taponar la abertura del frasco, en cuyo caso debemos proteger el alimento con un trozo de papel encerado que ajuste perfectamente en ésta. Una vez colocado el papel encerado, lo introducimos en el horno, realizando todo el proceso indicado con anterioridad. Mientras, calentamos la parafina hasta que se derrita, y cuando terminemos la esterilización, apoyamos la bandeja del horno sobre su tapa, vertemos la parafina hasta llegar al borde y, con cuidado, extraemos los tarros uno a uno para dejar que reposen en un lugar templado hasta que se enfríen por completo. Para concluir este manual de como preparar conservas , no debemos olvidar poner las correspondientes etiquetas con todos los datos referentes a la conserva, manteniéndola en un lugar fresco y oscuro hasta el momento de su consumo.