Hay niños que por diversas razones no pueden permanecer con sus familias biológicas, porque éstas no están en condiciones de cuidar adecuadamente de ellos. Por este motivo, los menores pasan a instituciones o familias sustitutas, este pasaje puede ser temporal, hasta que la familia biológica esté en condiciones de hacerse cargo del menor, o hasta que el menor entre en la etapa adulta, en este caso, son familias de acogida a largo plazo, pero el niño, sigue perteneciendo a su familia biológica. Los anteriores, son los casos más frecuentes. Existen casos, en que resulta imposible que el menor vuelva con su familia biológica, en estos casos, es que se hace necesaria la adopción.
Por sobre todas las cosas, esta debe tener como consideración superior, el bienestar del pequeño. Los niños adoptados, tienen el derecho, si así lo desean, de conocer su condición, su lugar de origen, la procedencia de sus padres, y su familia biológica.
Tipos de Adopción
Existen dos tipos fundamentales de adopción de niños, la adopción común, en la cual, una familia se registra como solicitante de adopción, y luego de efectuadas las tramitaciones y demás instancias legales, recibe a un niño como propio. La adopción internacional, es aquella, donde un niño que reside en un Estado, es adoptado por una familia que reside en otro Estado. Está regida por el Derecho Internacional, en el marco de convenios entre los Estados contratantes que ofician de garantes del cumplimiento de los derechos fundamentales.
Adopción de Niños Mayores
Si bien la mayoría de las familias que decide adoptar, busca bebés, hay otras que aceptan el reto de la adopción de niños mayores.
En estos casos es importante que los padres adoptantes, entren en conocimiento del pasado de los niños, pues éstos, a diferencia de los bebés, pueden recordarlo, y forma parte de su personalidad. Éste conocimiento ayuda a su vez, para explicar ciertas conductas que pueden aparecer, y que generalmente están ligadas con el miedo al rechazo. Respetar los recuerdos de los niños, es muy importante, porque éstos representan su única pertenencia. Situaciones de angustia, frustración y rabia, son parte del proceso de adaptación a la nueva familia. Es preciso que los padres adoptantes entiendan que no pueden esperar milagros, los niños no los admirarán ni aceptarán de un día para el otro. Vienen de sufrir el rechazo de sus familias biológicas y es muy difícil para ellos el volver a confiar en los adultos.
Los Requerimientos
Hay requerimientos en cuanto a la edad mínima necesaria para ser adoptante, éstos varían de un país a otro.
Un niño puede ser adoptado por una persona soltera o por una pareja. En caso de que sea una pareja, ambos miembros deben estar de acuerdo. Si la pareja adoptante se separa o divorcia, no quedan eximidos de las obligaciones contraídas con el menor, aun en caso de ser privados del ejercicio de la patria potestad. Para adoptar a una persona mayor de dieciocho años, debe contarse con el consentimiento de la misma. Para adoptar a un niño que tiene padre y/o madre, es necesario tener el consentimiento de ambos, o en caso de divorcio o fallecimiento, el del padre que ejerce la tenencia del menor.
Los postulantes para adoptantes, deben superar varias evaluaciones que apuntan a brindar las garantías de que están en condiciones de brindar el bienestar, físico, económico, moral y afectivo del menor.
Y por último, pero tal vez el más importante, los postulantes deben estar seguros de el paso que van a tomar al hacerse cargo de ese niño que necesita una familia.