Las plantas aromáticas aportan a los jardines un perfume agradable, es por ello que son de las preferidas.
Muchas plantas aromáticas pueden utilizarse en las comidas como condimentos: menta, romero, orégano,
etc. Realzan los sabores de los alimentos sin distorsionarlos. Son un aporte de sales minerales y vitaminas cuando están frescas. Algunas como la albahaca, saborizan mejor, si se las utiliza frescas, además tienen propiedades antiespasmódicas, digestivas y estimulantes.

En cambio, otras como las variedades de laurel, son altamente tóxicas, si se emplean frescas. El laurel comestible, produce taquicardia, por eso debe incorporarse seco. El laurel de jardín, variedad que produce flores intensamente aromáticas, no es comestible, pues puede provocar la muerte por intoxicación.
Algunas plantas aromáticas tienen usos en la medicina, por sus
cualidades terapéuticas: desinfectantes, digestivas, cicatrizantes, etc. Otros usos son como insecticidas, por ejemplo: la lavanda ahuyenta las polillas de los armarios a la vez que perfuma; una naranja con clavos incrustados, repele las moscas de la casa.
Plantas Aromáticas en Interiores
El no poseer un jardín, no es impedimento para cultivar plantas aromáticas. Podemos hacerlo en macetas o jardineras, en el interior de nuestra vivienda. Es posible tener hierbas aromáticas frescas todo el año, y si los cuidamos adecuadamente, algunos arbustos aromáticos.
El lugar adecuado para nuestras hierbas de interiores, es la cocina, por sus condiciones de iluminación, ventilación y humedad, con ello nos aseguramos de tenerlas a mano a la hora de cocinar.