Si su hija tiene ocho años, tiene edad suficiente para que comiencen las charlas y la solucion de problemas.
Las madres deben empezar a conversar con sus hijas, sobre la maduración, el cambio del cuerpo y la menstruación, cuando las niñas están próximas a cumplir los ocho años.
Pero por qué tan chica?", me preguntan a menudo. Las hijas de esa edad son todavía niñitas.
Si el cuerpo de su hija no ha empezado a madurar, cuesta creer que se debe estar preparado para conversar con ella.
Resulta difícil pensar que su cuerpo pronto puede estar maduro o que ella deba saber algo sobre la menstruación, en los próximos años. Sin embargo, si tiene entre ocho y diez años, su cuerpo ya está empezando a madurar y hay que estar listo para la solucion de problemas. Una hormona de la glándula pituitaria ingresa en la corriente sanguínea mientras la niña duerme. |