La lámpara de plasma es un invento de Nikola Tesla, patentado en 1894, su nombre original es Inert Gas Discharge Tube.
La forma de estas lámparas varía, pero generalmente son esféricas y de cristal transparente. En el interior, alberga una mezcla de gases a baja presión, que conducen la corriente alterna generada por un transformador de alta tensión, que produce corriente alterna de alta frecuencia y voltaje (35kHz-2-5kV). En el centro tienen un gran electrodo que ioniza el gas, produciendo rayos de luz que se extienden desde el electrodo interior hasta las paredes de la esfera de cristal.
Al colocar cualquier objeto cerca del cristal, se altera el campo eléctrico de alta frecuencia, produciendo un único rayo que se focaliza en el objeto Los dispositivos electrónicos que se encuentran en las cercanías, están sometidos al campo de radiofrecuencia, que producirá interferencias.
En las proximidades de la lámpara se acumula ozono al cabo de unos minutos, pero si se coloca una mano o metal contra el vidrio, la acumulación es más acelerada.
Lámpara de plasma de microcavidad:
El equipo conformado por Sung-Jin Park, Gary Eden, Andrew Price, Jason Readle y Jekwon Yoon, ha realizado investigaciones en torno a una nueva modalidad de lámpara de plasma. Funcionan igual que las luces fluorescentes, excitando los átomos de un gas por medio de electrodos, e irradiando luz. El plasma es producido en las cavidades microscópicas, y no requiere reflectores ni carcasas metálicas. Se construyen como paneles, y resultan más eficientes, ligeros y luminosos, que las bombillas incandescentes. Son más delgados que los paneles compuestos por diodos emisores de luz.
Un panel de plasma está construido con papel aluminio, zafiro, y pequeños cantidades de gas, su espesor es inferior a 1mm. Son dos capas de papel aluminio, separadas por una delgada capa dieléctrica de zafiro (óxido de aluminio transparente). El corazón de cada lámpara es una pequeña cavidad que penetra en la hoja superior del papel aluminio y en el zafiro. Cada lámpara tiene el diámetro de un cabello, y es posible agrupar más de 250.000 lámparas en un solo panel. El panel se cierra con una lámina de vidrio plano de 500 micras (medio milímetro) de espesor. La cara interna del vidrio está cubierta por una película de fósforo de 10 micras de espesor. La lámpara tiene un espesor total de 800 micras.
Según el tipo de gas y de fósforo, pueden producirse emisiones de cualquier color. La eficiencia lumínica lograda en las lámparas experimentales ha sido de 15 lúmenes por vatio. En una lámpara incandescente, se alcanzan de 10 a 17 lúmenes por vatio.
Se ha experimentado con conjuntos flexibles de lámparas de plasma, sellados en revestimientos polímeros, lo cual permitiría montarlos sobre superficies curvas. Un empleo tentativo es como vendajes fototerapéutico, para ciertas enfermedades como la psoriasis, empleando luz ultravioleta de una estrecha franja espectral.